| ¿Cómo
es Islandia?
Islandia es un país.
Pero es raro, es PAISAJE.
La capital es, a mi modo de ver, “sosita” comparada
con otras capitales nórdicas. No tiene ni el ambiente de
Copenhague ni, la elegancia de Estocolmo, ni la frescura de Oslo.
Pero este viaje no está diseñado para visitar ciudades,
en la agencia de viajes le llaman: Islandia, Volcanes, Desiertos
y Glaciares, entonces…está claro.
Volcanes por doquier, glaciares interminables, ríos tremebundos,
cascadas imponentes, más cascadas y desiertos que acongojan.
Poca gente, casi nada de gente, son 300.000 habitantes en una superficie
como un tercio de España, concentrándose el 75% en
la capital y alrededores (lo que ellos llaman “el gran Reykjavik”).
Llueve mucho, mucho. Para contemplar y disfrutar sus bellezas, hay
que andar. No escalar ni hacer treking, ni siquiera senderismo,
simplemente andar e ir equipado para ello.
No hay árboles apenas. Cuatro casas y tres árboles,
para ellos son una ciudad al lado de un bosque. Todo es lava, musgo
y vapores de agua y azufre.
Mi opinión es que hace millones de años, los países
“normales” eran como Islandia es ahora…
Los islandeses, no sé como son, apenas conocí cuatro
o tres. Los considero como colonos intrépidos, que aman y
se aferran a su tierra, a la vez que se defienden de ella. Son muy
cultos y con un nivel de vida muy elevado, aunque su economía
está lastrada con unos impuestos sangrantes. (Hacienda somos
todos, pero ellos son pocos…).
¿Quién quiere ir a Islandia?
No lo sé. Cada cual tendrá sus motivos, pero en general
suele ser gente bastante “viajada”. Vamos que no suele
ser una primera experiencia, ni es recomendable que lo sea.
Podemos encontrar ornitólogos, geólogos, paleontólogos,
vulcanólogos y otros…..”ólogos”,
a parte de gente “normal” que va allí a llenarse
las pupilas y el cerebro, de paisajes increíbles y únicos
en el mundo.
¿Quién NO debe ir a Islandia?
Los que quieren unas vacaciones para descansar, los que no quieren
cansarse ni mojarse. Tampoco los que exigen poder ducharse cada
día en un baño con sales marinas. Tampoco los que
quieren cada día intimidad con la parienta. Tampoco los que
quieren ligar. Ni siquiera los que desean contactar con otras culturas
o etnias (apenas hay habitantes y los escasos que vímos,
eran ricos y les importábamos un pimiento). Tampoco los que
quieren darse el pego en la oficina al volver, ya que la mayoría
de gente no sabe donde está eso de Islandia. En este país,
apenas hay hoteles y menos por las zonas donde discurre nuestro
itinerario. O sea que es lo que hay…albergues, guest houses,
refugios, colegios y lo que salga. Saco de dormir y colchonetas
en el suelo es habitual. Olvidaros de las comodidades, apretaros
los cordones de las botas y ya está.
¿Qué
tal el viaje?
Muy bien. Lo realizamos a través de “www.nomasfronteras.com”,
contratado en Terrassa en “viatjes Itinerari”, donde
nuestra amiga Gemma, nos atendió perfectamente como siempre.
La descripción del viaje pone muy claro, que tiene tintes
de aventura, que hay que llevar saco de dormir, ropa impermeable,
se viaja con cocinera, hay que fregar platos…hay que andar.
No nos sentimos engañados en absoluto. Lo que creemos es
que el itinerario es muy extenso y los lugares a visitar son muchos
y hay que ir a la carrera. Hacen falta un par o tres de días
más. Pero precisamente por eso el precio no es exagerado.
¿Recomendaciones?
Ropa impermeable, incluso el pantalón, ya que la “capelina”
se la lleva el viento. Botas también impermeables y otras
más ligeras de recambio (a mí me hicieron falta…).
Guantes (de verdad…en agosto también…) para hacer
equilibrios por las coladas de lava..
Dicen que el clima, en Islandia, simplemente no existe. Los cambios
de tiempo son radicales y en pocos momentos hay que estar preparado
para todo. Por supuesto, no olvidar el bañador …¡Es
imprescindible para los baños en agua caliente!!!
Islandia es el país más caro del mundo. Avisados estáis.
Apenas hay souvenirs (solo jerséis de lana que pica y camisetas
feas…).
La comida… hemos venido de aventura y a ver paisajes. Los
escrupulosos no tienen futuro aquí.
El vino y la cerveza… hemos venido de aventura y a ver paisajes.
Moneda…Usan la suya….la Corona islandesa (1 corona =
2 pesetas de las de antes. Cambiadlas allí, en el mismo aeropuerto
y cambiad lo justito. Aceptan tarjeta bancaria en cualquier lado
(lo difícil es encontrar algún lado donde comprar
algo…). Comprobado que, a parte del coste del viaje, el gasto
allí es mínimo…no hay apenas ocasión
de gastar ¡¡¡Increíble!!!!
No os preocupéis por la delincuencia en este país.
No existe.
¿Volverías a ir?
Si,
claro y visto el panorama de precios de alquiler de coches o autocaravanas
(que deben ser todo terreno…) o el estado de los caminos y
lo difícil que es encontrar gasolineras y supermercados,
volvería a ir en el mismo plan.
¿Qué es lo que no hay que perderse?
Nada.
Se te abren los ojos y la boca el primer día y no se cierran
hasta que te bajas del avión de vuelta.
¿Vacunas?
Juajuajua…creo
que se vacunan ellos por si les pegamos algo nosotros.
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